Una nueva manera de planear
Un cambio de planes.
Todos los docentes sabemos que para obtener el éxito en una acción formativa, debemos planearla desde el Inicio: desde nuestro programa de contenidos hasta nuestra planificación de clase. Si bien hay diferentes maneras de planear esta acción más formal o informalmente, más o menos detalladamente, es cierto que cuando uno se inicia en la docencia, nuestros planes de clase constituyen nuestro mapa, nuestra hoja de ruta para llegar a destino. Cuando uno piensa en su clase, tiene en cuenta a los destinatarios de la acción formativa, su contexto, sus edades e intereses, los recursos de que se dispone, e incluso, contempla los momentos de la clase y sus tiempos para cada actividad. Aún con la experiencia de varios años, y aunque no sea necesario escribir esa planificación, los docentes elaboramos al menos una secuencia mental de acciones que llevaremos a cabo durante esa clase, que contempla los puntos principales que abordaremos y cómo lo haremos, hasta el final de la clase. En definitiva planear es muy importante, también para los estudiantes quienes experimentan confianza en un docente a quien ven preparado, responsable, comprometido que ha pensado en ellos y en las actividades que mejor los conducirán a aprender. Claramente, y en virtud de las lecturas hechas en este módulo, en esta acción se evidencia que pensamos la planificación principalmente desde el contenido más que en el resultado; casi matemáticamente esperamos que si los pasos se cumplen, el resultado será satisfactorio. Sin embargo, no siempre los aprendizajes se logran satisfactoriamente, no siempre se logran aprendizajes profundos, lo que nos lleva a recorrer la ruta nuevamente.
También las circunstancias cambian y los entornos donde tendrá lugar la acción formativa también cambian. Esto es principalmente válido para los entornos de aprendizaje virtuales. Qué modelos de diseño instruccional vamos a usar, también depende del entorno en que los estudiantes usaran para aprender. Entonces, necesitaremos una hoja de ruta diferente que nos lleve a mejores destinos. Estos nuevos modelos son el Modelo ADDIE Y LA CLASE INVERTIDA.
EL Modelo ADDIE, (análisis, diseño, desarrollo, implementación, evaluación) nos brinda la posibilidad de crear proyectos de enseñanza y aprendizaje para cualquier espacio y resulta muy efectivo para lograr una buena planificación. Para ello debemos conocer primero aspectos de nuestros estudiantes y de las metas a lograr, luego diseñar los medios para lograrlo, luego producir los materiales y recursos con que se trabajara. Más tarde, se implementa lo planeado para finalmente evaluar todo el proceso y el resultado final de la propuesta.
LA PLANIFICACIÓN INVERSA, es un marco para la planificación que
En conclusión, si queremos conducir a nuestros estudiantes a experiencias de aprendizaje más ricas y profundas, en entornos diferentes a los clásicos, debemos adoptar nuevas formas de planificar, es decir, debemos cambiar nuestra hoja de ruta y plantearnos un recorrido diferente. Debemos enfocarnos en qué deseo que mis alumnos puedan lograr, cómo me doy cuenta si lo lograron y finalmente seleccionar los contenidos y las actividades para aprenderlos. Es decir, al revés de como lo hacíamos antes. Lo que resulta claro es que no dejamos de tener una hoja de ruta sino que esta es diferente, adaptada a los nuevos estudiantes y a los nuevos entornos: Un cambio de planes.


Comentarios
Publicar un comentario